Cómo matar al intermediario - Hernán Casciari
Cómo matar al intemediario - Hernán Casciari.
Ha llegado a mis manos, a través de una de las tareas de la asignatura aplicación de las TIC en la investigación, una exposición que realizó Hernán Casciari hace casi diez años sobre los intermediarios en las publicaciones. Esta exposición formó parte de una de las jornadas de TEDx de Río de la Plata.
TEDx es un programa de conferencias locales, planteadas y organizadas de forma independiente y voluntaria, que permiten disfrutar de una experiencia similar a las conferencias TED (Technlogy, Entertainment and Design).
En esta breve charla (de unos 20 minutos aproximadamente), Casciari plantea su experiencia personal con los intermediarios, en el ámbito de las publicaciones literarias. Él cuenta que, un buen día decidió comenzar a publicar relatos cortos que escribía por placer en un blog, para poder compartirlos con la gente.
Se sorprendió de lo mucho que gustaron sus relatos y el gran apoyo que recibió de la comunidad de internet: comentaban e interactuaban mucho con él y entre los usuarios del blog. Tanta sensación causó que los seguidores del blog no dejaban de crecer, ya que el contenido era original, breve y muy atractivo y la gente disfrutaba de ser parte de la comunidad de seguidores y de las interacciones que ello conllevaba.
No tardó mucho en recibir ofertas para escribir esos mismos contenidos para revistas y publicaciones de editoriales. Él, que vió que era una oportunidad laboral, tras pensarlo mucho, tomó la decisión de trabajar para una editorial y escribir esos mismos relatos cortos para la editorial.
Poco después le exigieron que dejase de publicar sus relatos cortos en el blog de forma gratuita para todo el mundo. Él dijo que NO, que esos relatos los escribía para los seguidores de su blog, para aquellos que disfrutaban con su contenido, y él quería que siguiese siendo gratuito y accesible para todo el mundo. Desgraciadamente, esto era parte del contrato, por lo que tuvo que dejar de publicar los relatos en el blog, de manera que los lectores ya solo podía acceder a ellos comprando las publicaciones de la editorial. Así, se perdió ese contacto directo y estrecho que existía entre el escritor y los lectores.
Las restricciones no pararon de llegar desde la editorial... cada vez acortaban más sus relatos y limitaban su creatividad, simplemente para obtener un mayor beneficio al vender las publicaciones.
Hasta que un buen día se cansó, no quería seguir formando parte de una editorial que solo miraba por el dinero y no por la cultura y la literatura. Decidió, valientemente y con la ayuda de familiares, amigos cercanos y fieles seguidores de su blog, crear su propia revista (Orsai), sin intermediarios, para recuperar ese contacto estrecho perdido.
Su visión era que la revista (planteada trimestral) fuera gratuita en versión pdf y que se pudiera comprar la versión física. Los colaboradores serían autores y artistas invitados que deseasen participar y se les remuneraría adecuadamente, sin tener que pagar a una editorial.
Este proyecto se lanzó y sigue en pie desde 2011 gracias a los lectores. Casciari cuenta en la charla como en la primera edición de la revista los seguidores de su blog de relatos cortos les apoyaron muchísimo, desde participar en la venta anticipada de la revista antes de su publicación hasta ayudar a la gestión de la distribución de la revista.
Así, mataron al intermediario, que no sólo se lucraba limitando la cultura a unos pocos sino que hacía que el contacto estrecho entre autor y lector fuera inviable.
Tras escuchar la charla de Hernán Casciari he llegado a la conclusión de que la revista la hacen los lectores, no las editoriales ni los autores. De la misma manera:
No podemos permitir que las editoriales sigan lucrándose a costa de limitar la cultura. La remuneración de los autores tiene que ser adecuada, los intermediarios de laseditoriales y los servicios de publicación deben dejar de monopolizar la cultura. Deben darse cuenta de que haciendo los contenidos públicos y accesibles para todo el mundo, sus publicaciones se extienden más, lo que se traducira en beneficios igual igual, pero sin perjudicar a la gente sin recursos para adquirir publicaciones.
Se sorprendió de lo mucho que gustaron sus relatos y el gran apoyo que recibió de la comunidad de internet: comentaban e interactuaban mucho con él y entre los usuarios del blog. Tanta sensación causó que los seguidores del blog no dejaban de crecer, ya que el contenido era original, breve y muy atractivo y la gente disfrutaba de ser parte de la comunidad de seguidores y de las interacciones que ello conllevaba.
No tardó mucho en recibir ofertas para escribir esos mismos contenidos para revistas y publicaciones de editoriales. Él, que vió que era una oportunidad laboral, tras pensarlo mucho, tomó la decisión de trabajar para una editorial y escribir esos mismos relatos cortos para la editorial.
Poco después le exigieron que dejase de publicar sus relatos cortos en el blog de forma gratuita para todo el mundo. Él dijo que NO, que esos relatos los escribía para los seguidores de su blog, para aquellos que disfrutaban con su contenido, y él quería que siguiese siendo gratuito y accesible para todo el mundo. Desgraciadamente, esto era parte del contrato, por lo que tuvo que dejar de publicar los relatos en el blog, de manera que los lectores ya solo podía acceder a ellos comprando las publicaciones de la editorial. Así, se perdió ese contacto directo y estrecho que existía entre el escritor y los lectores.
Las restricciones no pararon de llegar desde la editorial... cada vez acortaban más sus relatos y limitaban su creatividad, simplemente para obtener un mayor beneficio al vender las publicaciones.
Hasta que un buen día se cansó, no quería seguir formando parte de una editorial que solo miraba por el dinero y no por la cultura y la literatura. Decidió, valientemente y con la ayuda de familiares, amigos cercanos y fieles seguidores de su blog, crear su propia revista (Orsai), sin intermediarios, para recuperar ese contacto estrecho perdido.
Su visión era que la revista (planteada trimestral) fuera gratuita en versión pdf y que se pudiera comprar la versión física. Los colaboradores serían autores y artistas invitados que deseasen participar y se les remuneraría adecuadamente, sin tener que pagar a una editorial.
Este proyecto se lanzó y sigue en pie desde 2011 gracias a los lectores. Casciari cuenta en la charla como en la primera edición de la revista los seguidores de su blog de relatos cortos les apoyaron muchísimo, desde participar en la venta anticipada de la revista antes de su publicación hasta ayudar a la gestión de la distribución de la revista.
Así, mataron al intermediario, que no sólo se lucraba limitando la cultura a unos pocos sino que hacía que el contacto estrecho entre autor y lector fuera inviable.
Tras escuchar la charla de Hernán Casciari he llegado a la conclusión de que la revista la hacen los lectores, no las editoriales ni los autores. De la misma manera:
La cultura tiene que ser libre, gratuita y accesible para todo el público.
No podemos permitir que las editoriales sigan lucrándose a costa de limitar la cultura. La remuneración de los autores tiene que ser adecuada, los intermediarios de laseditoriales y los servicios de publicación deben dejar de monopolizar la cultura. Deben darse cuenta de que haciendo los contenidos públicos y accesibles para todo el mundo, sus publicaciones se extienden más, lo que se traducira en beneficios igual igual, pero sin perjudicar a la gente sin recursos para adquirir publicaciones.
Me ha parecido una charla muy interesante y que te hace reflexionar mucho, por eso os la dejo he dejado al inicio del post. ¡Os la recomiendo muchísimo! Me ha hecho darme cuenta de lo importante que es la cultura, para todos, y de lo poco que valoramos a los autores y a sus publicaciones.
¡Espero que la disfrutéis tanto como yo!

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